No intentes jugar de forma aleatoria. Si juegas así, perderás con casi total seguridad.
Construye largas cadenas de líneas sobre el tablero de juego. Una vez que se haya completado la cadena, empieza a construir otra paralela a la primera.
Intenta no construir donde solo quede una línea sin hacer. Tu adversario se aprovechará de ello.
Si tienes que dejar que tu adversario consiga uno o más cuadrados, intenta seleccionar la combinación que haga menos daño.
Intenta empujar a tu oponente hacia una situación en la que no tenga más opción que dejarte obtener un cuadrado.
Si vas a tener la oportunidad de empezar a completar una cadena entera de cuadrados, recuerda que si dejas dos cuadrados incompletos al final de dicha cadena estás empujando a tu oponente a completarlos, dándote así la oportunidad de continuar con otra cadena más. Esta situación se llama traición.