Blinken se basa en un juego electrónico que salió en 1978, que desafía a los jugadores a recordar secuencias cuya longitud se va incrementando. Por parte del dispositivo, existen 4 botones de colores diferentes, cada uno con su propio sonido distintivo. Estos botones se iluminan aleatoriamente, creando la secuencia que el jugador debe recordar. Si el jugador recuerda la secuencia de luces en el orden correcto, avanza al siguiente nivel, en el que se presentará una secuencia idéntica con un paso adicional. Si es incorrecta, se pierde el juego y el jugador debe comenzar de nuevo desde el principio. El objetivo es conseguir la mejor puntuación. Cada paso de la secuencia vale un punto, por lo que al introducir correctamente una secuencia de 8 luces se obtienen 8 puntos en la tabla de mejores puntuaciones.